Seguro que si tenemos que preguntarnos cuántos de nosotros bebemos agua del grifo de forma habitual muy pocos responderíamos positivamente. Es un hecho que el agua embotellada se consume masivamente en nuestro país porque todos somos conscientes de que el agua del grifo es de poca calidad debido a la alta cantidad de residuos que ésta contiene. Esto no es generalizado en todas las regiones, pero sí en muchas de ellas en las que es evidente en el sabor y olor del agua, la cantidad de productos químicos y residuos que tiene. Beber agua embotellada tiene muchos inconvenientes que tenemos que tener en cuenta, contaminación por los envases plásticos que no son reciclados, gasto económico para las familias y agotamiento de los recursos naturales del planeta. Por eso es necesario tener en cuenta algunas alternativas al agua embotellada. Y cómo no tenemos en mente volver a beber agua del grifo sin más, el sistema de depuración del agua por ósmosis, es una opción a tener muy en cuenta por varios motivos.

El primero y fundamental es el ahorro que supone para nuestro bolsillo. Con una inversión poco importante, contaremos con agua de calidad para poder beberla directamente de nuestro grifo o utilizarla para cocinar con todas las garantías. Podremos olvidarnos del gasto en agua embotellada y amortizaremos la inversión inicial en los primeros dos o tres meses.

El segundo es el beneficio para los recursos de nuestro planeta ya que los manantiales de agua natural sufrirán una menor explotación y estarán más protegidos. La reducción en la contaminación por el menor uso de los residuos plásticos es una ventaja fundamental  y muy importante para la protección del medio ambiente y debe ser un objetivo a cumplir por todos nosotros. Estas razones son más que suficientes para disponer de un sistema de ósmosis en cada hogar.

El tercer beneficio es que este sistema consigue retener el 99% de los residuos que posee el agua cuando abrimos el grifo, este proceso reduce los residuos disueltos y los no disueltos, con lo que el agua cambia su sabor y su frescor, por no hablar de los beneficios que da a nuestra salud al ser agua prácticamente libre  de contaminantes perjudiciales.

Es un sistema que tiene un tamaño pequeño, sencillo de instalar y que no consume energía. Estos sistemas no requieren un mantenimiento complicado porque cuentan con componentes muy sencillos, por lo que este aspecto es un handicap para su adquisición.

Sin embargo existe la creencia de que este tipo de sistema de depuración de agua es caro o muy caro y además complejo de instalar. Cierto es que hay equipos que tienen un coste muy elevado, pero con una inversión más ajustada, obtendremos agua de la misma calidad sin tener que dejarnos la vida en ello. Además su montaje es relativamente sencillo, siendo un poco hábiles, podremos instalarlo nosotros mismos.

Para depurar el agua necesitamos realizar un proceso de ósmosis inversa. Este sistema limpia el agua de nuestro grifo utilizando unos filtros provistos de varias membranas que trabajan retirando las impurezas y todos los restos (hasta los microscópicos), haciéndola apta para beber y dándole un sabor y una pureza similar a la del agua embotellada.

El sistema de ósmosis inversa se instala en la pila de nuestra cocina, es el lugar más habitual del que tomamos el agua para cocinar y para beber, así que instalarlo en este punto es lo más práctico y útil. Las plantas de ósmosis se envían preparadas para instalarlas de un modo relativamente sencillo. No obstante es posible que sea necesaria la ayuda de un profesional para completarla, es opcional pero no imprescindible.

Existen dos tipos de Plantas de osmosis inversa, basic y Nereo. Ambas disponen de un sistema osmótico de depuración del agua en cinco pasos, en cada fase se depurará el agua un poco más hasta conseguir un porcentaje de limpieza superior al 95%, consiguiendo eliminar casi al completo los residuos existentes en el agua. Sus diferentes filtros retirarán los restos de distintos componentes muy habituales en nuestra agua como el plomo, sodio, así como los nitratos, tan perjudiciales para nuestra salud. Además detiene las partículas disueltas en el agua y controla la química causante de los olores y sabores, como el cloro.

Estos sistemas incluyen un grifo independiente del habitual que debe instalarse cerca del mismo y que es el que generará el agua purificada. Sin embargo actualmente existen muchos modelos de grifo de dos vías en el mercado que nos darán la posibilidad de unir los dos grifos en uno, ahorrando espacio y siendo mucho más práctico. Por un lado obtendremos el agua osmotizada y por el otro la normal.  Así evitaremos tener dos grifos en el mismo lugar.

Hace unos años, los equipos de ósmosis inversa tenían un montaje complejo y ocupaban mucho espacio con lo que su uso no se hizo muy popular por la incomodidad generada por su tamaño y su difícil montaje. Sin embargo, hoy en día los diseños son mucho más cuidados y los equipos osmóticos ocupan mucho menos espacio, su montaje es más cómodo, con lo que resulta mucho más práctico y beneficioso para los usuarios. La aparición de grifos duales, que podemos utilizar con el sistema de ósmosis y como grifo normal, ha acercado más a los usuarios este práctico sistema para purificar el agua de nuestro grifo.

Existe la creencia de que las impurezas se eliminan cuando el agua alcanza el punto de ebullición, sin embargo no es así, todas los residuos se quedan en nuestros alimentos. Utilizando el sistema de ósmosis inversa en nuestro hogar ganaremos en salud y mejoraremos la calidad de nuestra alimentación ya que podremos cocinar con el agua depurada y libre de impurezas. Muchos pensamos que cocinar con agua embotellada es un derroche, pero con este sistema podremos hacerlo cada día sin dejar de ahorrar.